Depositos Grasa Localizada


Todos pensamos que tenemos una zona , donde nuestro deposito de grasa es mas abundante , normalmente suele ser la zona del abdomen, tríceps, lumbar , cartucheras...

Gracias a esto , las ¨empresas¨ atienden esta demanda, intentado lidiar con cremas y productos, o incluso con cirugías , que nos intentan inculcar que hay que ¨deshacerse ¨ de esa grasa de esta forma, y que el esfuerzo con la dieta y el entrenamiento , no es importante.

Lograr el cambio a través de la dieta y ejercicio requiere tiempo y esfuerzo, y el ser humano si algo no tiene es paciencia, se busca siempre la solución más rápida.

En muchas ocasiones se ha llegado a pensar que el ejercicio sobre la zona concreta conseguía reducir la grasa de esas áreas específicas. Lo hemos podido ver claramente con rutinas de abdominales que prometían un abdomen liso.

Esta teoría lleva a muchas personas a centrarse sólo en áreas problemáticas, en lugar de ejercitar todo su cuerpo.

El sexo, la edad, la genética y el estilo de vida juegan un papel importante en el aumento de peso y en dónde se acumule la grasa corporal. Por ejemplo, las mujeres tenemos mayor porcentaje de grasa corporal que los hombres, además de almacenarla en el miembro inferior, especialmente durante los años fértiles. Esta distribución de grasa corporal ginoide o en forma de pera se asocia con un menor riesgo cardiometabólico.

Las distribuciones típicas de grasa androide y ginoide aparecen por primera vez durante la pubertad.

Sin embargo, a partir de la premenopausia el patrón típico femenino cambia a causa de la caída de los estrógenos, a un patrón más similar al androide o masculino, con acumulación de grasa en la zona central y también visceral. Además de que el envejecimiento aumenta la grasa corporal en ambos sexos.

En los estudios de hombres y mujeres transexuales tratados con esteroides sexuales muestran cambios claros en la distribución de la grasa. Se sabe muy poco sobre los mecanismos celulares y moleculares por los cuales los esteroides sexuales modulan el crecimiento y el metabolismo. Es posible que los esteroides sexuales afecten la biología del tejido adiposo principalmente a través de los efectos sobre el sistema nervioso central, más que a través de efectos directos sobre los adipocitos.

Hay un montón de genes implicados en la distribución de la grasa, pero el estilo de vida pueden interactuar con esa programación que regula la masa y distribución del tejido adiposo.

Estas zonas de grasa localizada son más complicada de perder, no solo porque tienen mayor número de adipocitos, sino por varios factores como un nivel bajo de beta receptores y uno alto de alfa receptores; esto hace que sea más complicado llevar a cabo la lipolisis en estas zonas. Además de que son zonas con mala circulación sanguínea y las catecolaminas encargadas también de la lipolisis no puedan llegar de igual manera y se dificulta la movilización de grasa. También son zonas más sensibles a la insulina, lo que hace que se inhiba más facilmente la HSL, hormona encargada de la lipolisis que se inhibe en presencia de insulina.

Durante el ejercicio, los ácidos grasos libres y el glicerol utilizados como combustible pueden provenir de cualquier parte del cuerpo, no específicamente del área que se está ejerciendo.

En un estudio hecho en 24 personas que hicieron ejercicios abdominales durante seis semanas no se encontró ninguna reducción en la grasa abdominal. Varios estudios han resultado en hallazgos similares, concluyendo que el ejercicio localizado no es efectivo para quemar grasa en áreas específicas del cuerpo.

Sin embargo, una pequeña cantidad de estudios han tenido resultados contradictorios. Un estudio en 10 personas descubrió que la pérdida de grasa era más alta en áreas cercanas a la contracción muscular. Concluye diciendo que el flujo sanguíneo y la lipólisis son más altos en músculos adyacentes a la contracción, independientemente de la intensidad del ejercicio; y que por lo tanto, los ejercicios específicos pueden inducir lipólisis puntual en el tejido adiposo.

Ya que no podemos deshacernos de la grasa local exclusivamente, se ha demostrado que los entrenamientos de alta intensidad y los ejercicios que involucran a todo el cuerpo son más efectivos para perder peso. Combinar el entrenamiento cardiovascular y el de fuerza, son buenas armas con las que contamos para librarnos en cierta medida de esas zonas problemáticas. Seguir un plan de alimentación saludable es clave cuando se trata de eliminar la grasa corporal. Los estudios han demostrado que el ejercicio por sí solo no es efectivo para perder peso .
Conclusión : seguir un plan de alimentación saludable que incluya carbohidratos complejos, proteínas ,fibra, grasas saludables , en definitiva tener un equilibro acorde a nosotros , y a nuestro estilo de vida , es lo necesario para conseguir la perdida de grasa. Y para deshacernos de estas zonas rebeldes además debemos cuidar que las comidas no eleven en exceso la insulina, y mejorar la circulación de la zona. Todo este conjunto nos ayudara a conseguir lo que buscamos.